El anecdotario de Germán Beder

Este mes salió a la luz el primer libro de cuentos (mejor dicho, anécdotas) de Germán Beder, periodista deportivo y amante del basquet salido de Bahia Blanca. Gracias por esto, Penguin Random House.

Por Morena Fournier
Título: La vez que casi me muero y otros relatos
Autor (es): Germán Beder
Sello: SUDAMERICANA
Precio sin IVA: $ 199,00
Fecha publicación: 06/2016
Idioma: Español
Formato, páginas: RUSTICA, 208
Medidas: 15,5 X 23 mm
ISBN: 9789500755443
Temáticas: Ficción moderna
Colección: Narrativa
Edad recomendada: Adultos











Si algo me gusta es pegarla con un autor nuevo. Nuevo para mí, claro, sea de hoy o de hace cien años. Básicamente, descubrir un autor. Incursionar en sus formas. 

El libro de Germán cuenta con una tapa llamativa y un título divertido: “La vez que casi me muero, y otros relatos”. La contra tapa me habla de poder de observación, hechos desapercibidos, Buenos Aires, frescura inigualable y dosis de humor. Más abajo, Manu Ginóbili y Paenza me dan el okey definitivo (no en ese orden de aparición pero si de interés para mi). 

Mi compañero de blog me entrega el libro, “es interesante” me dice, “me recuerda a Sacheri”. Fuerte la comparación, me pareció exagerada pero una buena señal. Me entusiasmó, como casi todos los libros nuevos de autorxs argentixs. 

Si, quizás fue mucho compararlo con Sacheri. También fue mucho, como hice yo, compáralo con Fontanarrosa. Pero si es cierto que algo comparten: con palabras simples, entendibles, rápidas, te pueden hacer reír a carcajadas en un colectivo, o llorar en un tren. El flaco lo logró, escriba o no con un talento del nivel del Negro, Germán Beder me llevó a ese punto de sensibilidad sin vergüenza. No sé si los deportes y la simpleza narrativa vendrán de la mano, pero me está dando esa sensación.


Entonces tuve que compartirlo, porque sé que soy exagerada y a veces me zarpo de sensible. Así que le leí un cuento a mi abuela. Le leí otro a un amigo, después a una amiga. Los seleccioné previamente, fueron uno o dos cuentos por persona, que a mi parecer apuntaban a lugares distintos del pecho. Se emocionaron, se rieron, y entendieron mi punto de vista. 

Será que la gente nostálgica, como Beder se autodefine, me cae bien. Pero sinceramente me encontré en algunos cuentos sonriendo, sintiendo que entiendo perfectamente a qué se refiere. Y no siempre se trata de una moraleja o una anécdota simple: a veces se trata de preguntas sin respuesta, una especie de punto ciego anecdótico, haciendo una leve referencia a la teoría de Javier Cercas. El sentido de algunos cuentos parecía ser simplemente llevarte a una reflexión sin respuesta, y lo conseguía. 

Por otra parte, tiene sus bajas. Y es que las temáticas elegidas son por momentos repetitivas y hasta agotadoras: pareciera que hay un constante conflicto con las relaciones, y una fuerte frustración con las mujeres. Me reprocho para mis adentros considerar que esas temáticas son solo propias de nosotras, y temo confundir una obsesión sexual con un problema romántico. Quizás no sea un tierno, sino que quiere ponerla. Y me acuerdo de un par de amigos, grandes héroes de la labia a la hora de levantarse una chica. Me molesta un poco este pormenor, me da la sensación de inmadurez, aunque sé por otros cuentos que no es un tipo que no razone (o eso supongo desde mi lugar de lectora). Porque un cuento anterior o posterior me habla de su padre, o de sus amigos, de Bahia Blanca, el barrio o los veranos, y me impresiona. Me descoloca un poco que una persona tenga estas dos intensiones, la del mensaje consciente y la otra, más superficial.  Entonces pienso: bueno, es su primer libro que no habla puramente de deportes. Puede ser el inicio de una interesante carrera, y siempre está bueno agarrar estas historias desde el principio. 

Sobre el autor

Germán Beder es un periodista bahiense que tuvo la absurda ambición de querer empezar a escribir relatos sin una mínima formación. En tres de sus cinco años de secundaria se llevó literatura. Después maduró (es un decir), se recibió de periodista deportivo (hay un diploma) y trabajó en los diarios Perfil y Olé (hay testigos). También colaboró en las publicaciones Un Caño, El Gráfico y Básquet Plus, entre otras revistas. Tiene dos libros editados: Mundo Manu (en coautoría con Andrés Pando), que repasa la vida de Emmanuel Ginóbili, y El oro y el aro (en coautoría con Alejandro Pérez), sobre la historia de la Selección Argentina de Básquet. Desde octubre de 2014 trabaja como Director de Comunicaciones en la Confederación Argentina de Básquet. Lo ridículo es que, paralelamente a esta carrera, siguió intentando escribir cuentos con insólita obstinación.

Véase además



*Fotos publicadas con permiso del autor
**Texto de la biografía tomado de la solapa de libro.

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