¡Bibliotecarios a las Bibliotecas!

Un título que resume el sentir de cada uno de nuestros colegas. Un derecho que lo ganamos con estudio, compromiso y vocación. Una nueva columna de Rosa Monfasani para opinar, debatir y visibilizar. 




Recuerdo haber leído hace un tiempo algo sobre qué clase de bibliotecarios hay en las bibliotecas. A esto respondió acertadamente, con 21 perfiles, el bibliotecario español Julian Marquina, artículo que pueden leer en su blog: https://www.julianmarquina.es/los-21-perfiles-profesionales-de-bibliotecarios-que-puedes-encontrar-en-las-bibliotecas/ 

Pero me gustaría agregar algo más respecto a la situación de los bibliotecarios en las bibliotecas de nuestro país. ¿Qué clase de bibliotecarios hay en nuestras bibliotecas? Lamentablemente nos encontramos ante diferentes situaciones:

1. Cargos en las bibliotecas. No se llama a profesionales para que ocupen los cargos que correspondan y por concurso, con los requisitos propios para cada tipo de biblioteca. Cualquier persona puede ocupar ese cargo.
2. Grandes bibliotecas. Resulta difícil pensar que algún bibliotecario pueda ocupar el cargo de dirección como por ejemplo en una Biblioteca Nacional, ya que queda reservado para los turnos políticos del momento.
3. Bibliotecario multitarea unipersonal. En bibliotecas como las escolares, populares, y algunas especializadas, suele pensarse que el bibliotecario es suficiente para realizar todo el trabajo que requiere: organización técnica, servicios, préstamos, orientación al lector, o capacitación en el uso de la información, entre otras tareas.
4. Bibliotecas con variado personal. Como se da en las universitarias y en algunas especializadas, si al frente hay un bibliotecario es suficiente, el resto puede haber ingresado por diferentes razones (amistades, compromisos laborales, cambio de sector, etc.)
5. Persona no idónea para el puesto. Cualquiera puede ocuparlo, porque se piensa que solo se trata de sacar y poner libros en los estantes (sin ningún orden) o que todo está en Internet (las empresas no lo permiten).
6. Participación en las políticas institucionales internas. Es poco el grado de aceptación por parte de las autoridades para trabajar en conjunto y solucionar las cuestiones de las demandas de información que provean el acceso adecuado. O para definir la infraestructura de personal necesaria que posibilite el buen funcionamiento, entre otras cuestiones.
7. Participación en políticas externas. Los bibliotecarios no son considerados por las autoridades locales, regionales y nacionales para discutir temas relacionados con el acceso democrático a la información, o el trabajo conveniente para beneficio del público en general en los diferentes ámbitos de la sociedad.
8. La Biblioteca no es una inversión. Es verdad si solo se piensa en un rédito monetario. Pero recordemos que ese gasto hace al crecimiento de toda la sociedad: provee acceso a la educación, a la cultura, al ocio y al entretenimiento tan necesario para justificar la presencia de todos en este mundo.

Esto ya fue planteado en columnas anteriores desde diferentes aspectos, pero nos hace recordar que esta profesión no es reconocida como tal porque justamente no tenemos el respaldo necesario. 

Por lo que nuevamente insisto en la necesidad de pensar seriamente en que todas las comunidades bibliotecarias: de enseñanza (escuelas y carreras), de defensa de los derechos (asociaciones), de trabajo cooperativo (redes), de grupos de bibliotecas con un interés común (federaciones) y todos los bibliotecarios, trabajen en forma conjunta en #PolíticasBibliotecarias.

Por eso digo:

¡Bibliotecarios a las Bibliotecas!

Entre todos podemos salvar la profesión y hacernos visibles, solo se necesita el aporte de cada uno de nosotros.

Nuevamente gracias por estar.


* Rosa Monfasani 
es Bibliotecaria y Profesora en Ciencia de la Información por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.
Mi Facebook: @RMonfasani


Comentarios

  1. Excelente! Excelente! Excelente! BIBLIOTECARIOS A LAS BIBLIOTECAS con espacios físicos acordes y actualizados. Urgente... más presupuestos para el sostenimiento y actualización de las bibliotecas.

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  2. Una pena que sigamos aún en el año 2022 dando explicaciones de una Profesión . las gestiones ,me parece, son las que deberíamos alfabetizar.

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  3. Es lamentable el modo en que en las bibliotecas escolares los directivos desvalorizan nuestra labor alegando que actividades como por ejemplo, el servicio de préstamos lo hacen todas las docentes, que no es imprescindible nuestro trabajo en un espacio propio dónde se pueden generar múltiples actividades. Pasamos a ser comodines cuando falta algún docente, y nuestra actividad queda reducida.

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