Avalancha digital: el nuevo desafío del profesional de la información

En esta nueva columna, la Prof. Rosa Monfasani nos invita a reflexionar sobre el rol estratégico del profesional de la información frente a la avalancha digital. ¿Cómo la estás gestionando en tu práctica diaria? Leé, comentá y compartí esta reflexión para fortalecer una comunidad más crítica, consciente y profesional.



Vuelvo a encontrarme con ustedes en esta avalancha digital. La información nos atraviesa y muchas veces no sabemos por dónde comenzar. Bueno, yo tampoco.

Hoy no solo tenemos que buscar en profundidad y leer con criterio, sino discernir y saber hacia dónde nos dirigimos. 

Seleccionar en el día a día no es tan sencillo, pero ¿seleccionar qué? Y es ahí cuando nos invaden algunas preguntas:

¿Para qué? ¿Por qué? ¿Quién lo dijo? ¿Cómo y cuándo es conveniente hacerlo? ¿Dudamos sobre la veracidad de los hechos?

Todo ello también genera otra avalancha que aparecerá tiempo después para recordar cómo organicé los datos y dónde los puse en mi herramienta de trabajo. Muchas veces un dato puede ser útil para utilizar en otros temas, pero seguramente como en ese momento no lo hemos pensado se encuentran en un solo lugar.

¿Cómo reúno los datos? ¿Dónde los guardo? ¿Cómo los organizo?

Ya en los años 80, John Sweller, en su trabajo que trata de sobrecarga de información dice que “…el aprendizaje se vuelve ineficaz cuando la cantidad de información supera la capacidad limitada de la memoria de trabajo”.

Pero nuestra avalancha más seria es la que se encuentra en Internet cuando queremos buscar algún tipo de información, a tal fin veamos en la imagen cuáles son las razones por las que más usamos la red. Estas van desde encontrar información hasta la actividad de jugar videojuegos en diversas plataformas (consolas, PC, móviles).



El Informe Global Digital, julio 2025, indica que las conexiones móviles alcanzaron un promedio de 92,82 Mbps, y que WhatsApp es utilizado por más del 50% de los adultos conectados.

En la imagen que sigue, también de la misma fuente, se pueden apreciar las plataformas y redes sociales más utilizadas.


Las principales estadísticas de usuarios de Internet en 2026 demuestran que:

• 6.040 millones de personas utilizan Internet en todo el mundo.
• Aproximadamente el 73,2% de la población mundial tiene acceso a Internet.
• China tiene el mayor número de usuarios de Internet, con 1.300 millones, seguida de India con 1.030 millones.
• Se estima que en Estados Unidos los usuarios de Internet alcanzarán los 327,18 millones.
• En promedio, las personas pasan 6 horas y 36 minutos en línea cada día.
Fuente: demandsage


Los datos estadísticos obtenidos nos hacen pensar que la avalancha de información también produce una transformación social que conduce a:

• Estrés o fatiga digital. Que lleva al agotamiento mental, físico y emocional provocado por la gran cantidad de información, la continua hiperconectividad, la gestión de multitareas y la necesidad de respuestas inmediatas.
• Agresividad virtual. Constituida por actos de acoso, amenazas, hostigamiento, difusión de información personal o íntima sin consentimiento, cometidos a través de redes sociales, correos o de diferentes tecnologías.
• Vulneración de la propiedad intelectual. Afecta especialmente a los derechos de autor, patentes, marcas registradas y diseños.
• Brecha digital. La falta de recursos y conexiones afecta a las poblaciones de menos posibilidades económicas. No posibilita accesos al conocimiento y la integración equitativa.
• Transformación del aprendizaje. La integración de tecnología produce nuevos modelos de enseñanza-aprendizaje, la apropiación y acopio de información, y la falta de discernimiento y criterio para comprender lo leído. 

Estos, entre otros aspectos como la falencia de ética intelectual, la seguridad social, el abuso de poder, el periodismo que manipula información, las pocas habilidades digitales, la no colaboración y solidaridad.

Agradezco que me sigan acompañando con sus comentarios y aportes que siempre enriquecen estas reflexiones.

¡Gracias por estar!

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Nota: Cuando comenten en el blog y respondan bajo el ítem Anónimo, no olviden poner su nombre, me agrada saber con quién hablo y poder responder en forma personalizada.

27 de febrero de 2026

* Rosa Monfasani 
es Bibliotecaria y Profesora en Ciencia de la Información por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.
Mi Facebook: @RMonfasani

Comentarios

  1. 📌 Pregunta para la comunidad:
    ¿Cuál es hoy tu mayor dificultad frente a la avalancha digital?

    🔹 Seleccionar fuentes confiables
    🔹 Organizar la información
    🔹 Gestionar el tiempo
    🔹 Evitar la sobrecarga mental

    Te leo en comentarios 👇
    Y si esta reflexión te interpela, compartila con tu equipo o colegas.
    Construyamos juntos una práctica profesional más estratégica.

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  2. Gracias Rodrigo. Espero comentarios sobre un tema que nos invade en el día a día y que cada vez se hace más complejo. Seguramente el criterio con el que contamos los bibliotecarios y nuestra experiencia nos permitirán hacer frente a la avalancha digital. Abrazo.

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  3. Buen día Rosita! La reflexión sobre la “avalancha digital” Que tema! Me interpela profundamente y quisiera aportar desde tres ejes que considero centrales.
    En primer lugar, una necesaria autocrítica profesional. Muchas veces no estamos en condiciones óptimas de afrontar esta sobrecarga informativa porque arrastramos un déficit en formación digital sistemática. No se trata de desconocer nuestra formación bibliotecológica, sino de reconocer que la actualización en competencias digitales, curaduría de contenidos, análisis de datos y gestión de herramientas tecnológicas no siempre ha sido acompañada por políticas de capacitación continua. Esta carencia potencia la sobrecarga cognitiva a la que haces referencia y nos coloca en una posición de fragilidad frente al volumen y la velocidad de la información.
    En segundo lugar, esta situación genera una disparidad con las comunidades educativas en las que trabajamos, especialmente en los niveles primario y secundario. Nuestros estudiantes son llamados “nativos digitales”, pero ese dominio suele ser instrumental: saben usar dispositivos y plataformas, pero no necesariamente evaluar fuentes, discernir veracidad o comprender la lógica algorítmica que organiza la información. Allí el rol del bibliotecario no debería diluirse, sino fortalecerse como mediador crítico. Sin embargo, si nosotros mismos no consolidamos nuestras competencias digitales, la brecha se amplía y perdemos capacidad de intervención pedagógica.
    Finalmente, me preocupa el eje normativo: las recientes legislaciones que prohíben el uso del celular en las escuelas, salvo indicaciones aisladas del docente y sin un proyectointegral. Entiendo la intención de ordenar, pero prohibir no resuelve la avalancha digital. La desplaza. El desafío no es excluir la tecnología, sino educar para su uso crítico, ético y responsable. Sin una política integral de alfabetización digital que incluya a docentes y bibliotecarios, estas medidas corren el riesgo de transformarse en respuestas disciplinarias antes que formativas.
    Creo que el debate que abre esta columna es una oportunidad para pensar no solo cómo gestionamos la información, sino cómo nos posicionamos profesionalmente frente a este escenario. La avalancha digital no es solo un fenómeno tecnológico aislado. está instalado y debemos ponernos al día ya que los nichos tecnologicis ya estan en nuestros hogares.Es un desafío formativo, ético y político. Te le siempre, un abrazo desde Neuquén. Laura Córdova

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    1. Mi querida Laura. Excelente tu exposición no lo podría haber dicho mejor. Has tocado puntos cruciales, especialmente en el área educativa. Y coincido que la prohibición total de los móviles no conduce a buen puerto. Todas las medidas sin ser pensadas y extremas pueden provocar un efecto contraproducente. Estoy de acuerdo también en que no estamos y no nos preparamos lo suficiente respecto a los avances tecnológicos y que cada día la incursión juvenil puede tapar nuestro horizonte. Debemos ponernos a tono y seguir todos un mismo camino o mejor dicho conocer más y adaptarnos a las circunstancias.
      Por otro lado, no debemos estar ajenos al trabajo colaborativo y compartido, donde cada área y cada persona en su función puede realizar un buen aporte.
      En cuanto a políticas, lamentablemente son inexistentes como suele suceder en otras cuestiones de la profesión. La falta del trabajo conjunto y el de nuestra escasa o nula participación en las decisiones de las autoridades conducen más a la no valoración de nuestra tarea y a conformar un mejor acceso a la información.
      Las áreas en las que debemos estar presentes son todas o casi todas, especialmente las de educación, cultura y políticas que hacen a la participación social y comunitaria.
      Tampoco existen indicadores para muchas de las actividades en las que estamos inmersos. Es más todo me hizo reecordar a los ODS en los que participaron 193 países o mejor dicho como miembros de las Naciones Unidas aprobaron los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en septiembre de 2015, como parte de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible. Este compromiso global que busca erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad seguramente fue una moda y no es redituable al poder. En fin, veremos que hacer y seguiremos luchando, no debemos bajar los brazos. Un afectuoso saludo. Rosita

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  4. Buenos dias!!! Un placer leer los comentarios de esta manera nos nutrimos de cada uno. Con respecto a esta nueva avalancha digital las bibliotecas tratamos de comprende y buscar nuevas estrategias que sirvan a la comunidad de usuarios, pero también esta avalancha digital nos sirve como nuevos desafíos y se abren nuevas puertas para el bibliotecario. Por ejemplo podemos ofrecer un nuevo servicio de colecciones digitales. El bibliotecario cambia su rol y no tan solo esta frente a un público o usuario físico también gestionamos recursos digitales, también protegemos el acceso a estos archivos digitales como protegemos los libros físicos. Tratemos de no asustarnos y que estas herramientas sean un nuevo comienzo para nuestras labores.

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    1. Buenos día estimado Anónimo. Si, esta avalancha nos sirve para encarar nuevos desafíos, pero repito hagámoslos en conjunto, compartamos, porque en forma individual será más difícil ya que todo avanza muy rápido. Creo que hace bastante tiempo que no estamos con público/usuario solamente físico y todo comenzó cuando ese público no supo como acceder a los complicados catálogos que un poco hacíamos pensando en como guardar la información que poseíamos. Bueno con los recursos digitales puede pasar otro tanto y no es cuestión de asustarse sino como dices, estas herramientas serán un nuevo comienzo para nuestras labores, sólo debemos pensar: cómo y dónde hacerlas llegar para que el usuario no solo se conforme con lo que obtiene, sino que sepa cual es más pertinente. Gracias por el comentario que enriquece. Saludos.

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  5. Querida Rosa como siempre tus columnas en este blog son muy útiles para reflexionar. Con respecto a la consigna que plantea Rodrigo, en mi caso lo que más me cuesta es administrar el tiempo y la sobrecarga de información.
    Actualmente paso por un período de saturación de info tanto en redes sociales como cuestiones académicas.
    No logro concentrarme en una lectura larga y más profunda...creo que ese aspecto la interacción con internet, ha hecho lo suyo...
    En fin, estos espacios y lo que vos nos comunicas sirven para re-pensarnos en nuestro accionar frente a la información que encontramos en internet. Saludos JP

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    1. Mi querido JP, es muy cierto lo que dices, sabes que a mí aunque no lo he confesado me pasa lo mismo. O a lo mejor cuando escribo estas columnas es un poco para expresar lo que siento en ese momento y aún no tengo resuelto. Por eso los comentarios no solo me sirven para inspirarme sino para aprender de todo lo que me rodea. Mil gracias. Saludos.

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  6. Tu propuesta creo nos preocupa a muchos de nosotros. Existe una gran necesidad de comunicar experiencias, logros y tantas cosas que nos dan vuelta. ¿Se puede leer todo y no me refiero a lo inconsistente o fake news? Cotidianamente se puede ver publicada tanta información valiosa.... ¿Qué capacidad tenemos de abarcar, no sé si todo, pero la mayoría cuando tenemos otras obligaciones? ¿Vimos todo...no nos salteamos algo importante? Por eso lo de avalancha considero es el término indicado. Aprecio tus acertadas observaciones. Como dice Laura, sigamos debatiendo todos estos temas. Gracias Rosita. Cariños

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    1. Mi querida amiga Pau, esas dudas me surgieron y me motivaron a escribir esta columna. Creo es el momento de esgrimir nuestras dotes bibliotecarias para tratar de seleccionar lo que convenga a nuestro criterio. Seguramente se nos escaparán muchas cosas de interés pero siempre trataremos de buscar lo más adecuado y dar lo mejor de nosotros. Cariños. Rosita

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  7. Hola Rosita: un placer leer tu columna. Coincido con lo planteado y con los comentarios. Pienso que la organización de la información es una tarea que demanda mucho tiempo. Establecer algún procedimiento para el nombramiento de los archivos representa una tarea compleja pero fundamental para facilitar su recuperación. Muchas gracias. Saludos. Leticia

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    1. Hola Lety. Gracias por leerme. Que te puedo decir que no haya dicho más arriba en los comentarios. Solo agregaría si no lo mencioné específicamente que hay que pensar mucho en ello y como dices tenemos que organizarnos. Aunque no tengo la respuesta precisa, seguramente serán los más jóvenes en la profesión quienes se aventuren más en esta problemática. Creo que como en todos los tiempos se podrá resolver con nuestro criterio y enfoque. Saludos. Rosita

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