Las mejores bibliotecas del siglo XXI

Estas verdaderas catedrales de los libros son joyas arquitectónicas que guardan grandes tesoros literarios entre sus muros. ¡Vamos a descubrirlas!


La biblioteca Oodi de Helsinky. (Tuomas Uusheimo / Otras Fuentes)

Son joyas arquitectónicas por fuera y guardan tesoros literarios entre sus muros. No es fácil hacer una lista de las mejores bibliotecas del mundo, porque las hay en todos los continentes y, desde la de Alejandría a la de Sejong, ninguna carece de encantos. A las catedrales del libro clásicas como la Marciana de Venecia o la de Oxford se han sumado en los últimos años otras bibliotecas que son paradigma de modernidad, nuevos modelos a seguir donde la arquitectura juega un papel relevante.

La Biblioteca Oodi en Helsinki ha sido diseñada para ser algo más que un contenedor de libros. Construida con materiales locales y revestida de tablones de abeto finlandés, se divide en tres plantas con funciones diferenciadas. La baja es una plaza para el pueblo, la superior, una terraza que quiere ser el “cielo del libro” y la intermedia, un espacio para otras muchas actividades que van más allá de la lectura: sala de cine, estudios de grabación audiovisual y área creativa.

La filosofía de la novísima Biblioteca de Qatar en Doha, inaugurada en 2018, es radicalmente opuesta. Diseñada por la oficina de arquitectura neerlandesa OMA, fundada por Rem Koolhaas, se trata de un edificio que es casi una sala única, sin divisiones. Una sola habitación que “alberga tanto personas como libros” entre los que se encuentran algunos raros y valiosos ejemplares de la literatura de Oriente Medio. Las estanterías están destinadas a ser parte del edificio, tanto en términos de materialidad (están hechas del mismo mármol blanco que los pisos) como de infraestructura, incorporan iluminación artificial, ventilación y el sistema de devolución de libros.


La moderna biblioteca de Sejong.


MVRDV diseñó la biblioteca de Tianjin Binhai, que fue construida en solo tres años, con la idea de que las estanterías fueran el todo del edificio, sirven para su clásica función de contener libros pero también para sentarse y para acceder a los pisos superiores. Inaugurada en 2017, a esta biblioteca se la conoce como el Ojo, por el auditorio esférico de su planta baja, un espacio para “ver y ser visto".

A la biblioteca de Tianjin Binhai la han bautizado como “súper ciencia ficción”, pero no le va a la zaga en la modernidad la de Sejong en Corea del Sur. Diseñada por la firma Samoo Architects&Engineers y construida en 2014, esta biblioteca tiene un atrevido diseño en forma de arco invertido y también es original en su propuesta para los lectores, ya que combina formatos analógicos y digitales para que los usuarios puedan elegir entre el libro en papel y el electrónico.

Estas bibliotecas de última moda contrastan con el clasicismo de otras catedrales del libro de toda la vida como la Marciana de Venecia. Es un bello edificio renacentista, ubicado frente al Palacio Ducal en la famosa plaza de San Marcos, diseñado por el arquitecto Jacopo Sansovino y construido entre 1537 y 1588. No es menos precioso su contenido, pues la biblioteca veneciana alberga auténticos tesoros de la literatura clásica y una colección de manuscritos griegos y latinos que el cardenal Bessarion, obispo de Tusculum y patriarca de Constantinopla, donó a la ciudad de los canales en 1468.


La Biblioteca Marciana de Venecia.


Si hay una biblioteca que tiene toda la nostalgia de lo clásico y al mismo tiempo está a la última moda es la de Alejandría en Egipto. Era un referente en la antigüedad. Construida en el siglo III a. C por la dinastía Ptolomeo, recogió toda la sabiduría de su época en forma de papiros e inspiró a los muchos eruditos de su tiempo. 

Fue pasto de las llamas en el año 48 a. C y pasó a la memoria colectiva como uno de los tesoros perdidos de la humanidad. Los actuales egipcios se han resistido a prescindir de su gran catedral de la cultura y en 2001 inauguraron su nueva biblioteca con la misma vocación de aglutinar todo el saber del mundo que tenía su mítica antecesora. Guarda cuatro millones de libros y una colección de antigüedades griegas. Dispone también de un centro de restauración de manuscritos.


La actual biblioteca de Alejandría. (Emily M Wilson)


La biblioteca Marciana de Venecia fue heredera de la desaparecida de Alejandría en un Renacimiento que se propuso recobrar lo clásico. Ya en el Barroco, Oxford ahondó en la recuperación de ese legado con la construcción en 1602 de la biblioteca Bodleiana, que cuenta con un maravilloso edificio circular, la Cámara Radcliffe, diseñado por James Gibbs y construido entre 1737 y 1749. La biblioteca de la famosa universidad británica dispone de un fondo en el que cuentan por igual la cantidad y la calidad, ya que suma más de 11.000 artículos, algunos tan valiosos como la Carta Magna, una Biblia de Gutenberg o el Primer Folio de Shakespeare.


La Cámara Radcliffe de la biblioteca circular de Oxford.


Las colonias no tardaron en tomar el relevo. Estados Unidos puede presumir de patrimonio en materia de bibliotecas, pero en su extenso catálogo destacan dos: la del Congreso en Washington y la pública de Nueva York. La de la capital fue construida en 1800 y, tras algún momento de decadencia, puede ahora hacer alarde de ser una de las mayores del mundo con 158 millones de documentos. No solo guarda escritos. Su fondo se completa con películas, mapas, cómics, partituras, canciones, fotografías...


Biblioteca del Congreso de los EE.UU. (Terceros)


En la Quinta Avenida entre las calles 40 y 42 se ubica la Biblioteca Pública de Nueva York. Carrère and Hastings se ocupó de diseñar el edificio, que se inauguró en 1911, y que tiene como punto fuerte una gran sala central de lectura, Rose , iluminada con el doble foco de grandes ventanales en forma de arco y múltiples candelabros que cuelgan de su techo dorado.

La Real Gabinete Português de Leitura, en Río de Janeiro; Vasconcelos, en Ciudad de México; la del Vaticano, en Roma; la Thomas Fisher para libros raros, en Toronto; las nacionales de Austria o Suecia... la lista de catedrales del libro es muy completa y una cita ineludible para amantes de la arquitectura o la literatura, o ambas, de todo el mundo.


La Real Gabinete Português de Leitura, en Río de Janeiro (Brasil), dispone de 350.000 volúmenes y está especializada en la cultura portuguesa. (Massimo Listri)


Fuente: La Vanguardia (Por: Leonor Mayor Ortega)


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